La Patrulla Caminera aceptó volver a utilizar los medidores de alcohol que funcionan a distancia, durante la verificación de este domingo, a pesar de las fallas que fueron detectadas y que obligaron a su devolución para la correción de los aparatos. La prueba de campo comprobó que varios conductores verificados mostraban signos de haber consumido alcohol.
Sin embargo, una comparación de resultados con las máquinas que son de uso regular de los agentes mostró una “diferencia abismal”, en materia del nivel de alcohol en la sangre, explicó el inspector Florencio Vargas a ABC Color, “es decir en la máquina nueva se habilitó la boquilla y salió 0.20 miligramos de alcohol en la sangre, mientras que en la de uso regular el resultado fue de 0.89”.
Según el uniformado esto se debe a que los nuevos alcoholímetros no fueron calibrados en el Insituto Nacional de Tecnología y Normalización, por otro lado destacó que felizmente contaban con los medidores que cuentan con la certificación del INTN, para el cumplimiento de la tarea.
Al mismo tiempo advirtió que esta falencia puede hacer grandes diferencias en el tipo de sanción a ser aplicada, puesto a que cuando se sobrepasa los 0.80 miligramos, la multa va hasta los G 1.400.000 y también implica la apertura en un proceso penal en el Ministerio Público por exposición al peligro en el tránsito terrestre.
La Patrulla Caminera adquirió 60 nuevos alcoholímetros “Drâguer 7510” y varias impresoras. Estos aparatos cuentan con un sistema de detección lejana de la presencia de alcohol en el aliento de los conductores, con el que se realiza el control previo a la prueba con la boquilla. Sin embargo, la falla en el sensor de percepción del aliento de uno de estos equipos obligó a que la Caminera devolviera el lote a la empresa proveedora.
