En dicha área hay una descontrolada deforestación y los ocupantes aseguraron que se resistirán a un eventual desalojo.
El líder Jorge Mercado advirtió a las autoridades gubernamentales que se enfrentarán a los policías en caso de que pretendan llevar adelante un desalojo. “Estamos haciendo una marcha pacífica para demostrar al gobierno que la gente de este asentamiento está preparada ante la amenaza de desalojo”.
La policía cuenta con información sobre la presencia de unos 500 hombres armados en el asentamiento, quienes en reiteradas ocasiones se han enfrentado a los uniformados. En este asentamiento los uniformados no pueden ingresar debido a la extrema violencia.
Según los propios ocupantes cuentan con el supuesto apoyo de la diputada cartista Cristina Villalba de Abente y el gobernador César “Tigre” Ramírez. También contarían con el apoyo del cuestionado intendente cartista Luis Mereles, procesado por presunta transgresión a la Ley Nº 716 y es quien estaría dando la logística a los invasores, según nuestra fuente.
El mencionado dirigente campesino cuenta con una orden de captura por el asesinato del colono brasileño Alex Socoloski de Oliveira. El crimen ocurrió en Vaka Reta, colonia Santa Lucía de Itakyry.
El fiscal de Minga Porá Erico Ávalos, ordenó la captura de Jorge Mercado Méndez como uno de los supuestos autores del asesinato del colono. El jefe de de Homicidios de la policía de Alto Paraná en 2016, Richard Vera, explicó que contra Mercado había indicios relevados a través del uso de medios técnicos y fotografías.
“Jorge Mercado es líder de un grupo armado, integrado por supuestos campesinos, que en verdad son delincuentes, que en perfiles falsos de redes sociales demuestran su odio hacia brasiguayos. Este grupo está utilizando la causa campesina para lucrar, entre otras cosas, con desmontes ilegales en tierras ocupadas”, explicó Vera.
Jorge Mercado Méndez, el 28 de marzo de 2015, había liderado a unos 200 campesinos encapuchados que asaltaron el casco principal de la estancia “Ganadera Pindó SA” en la colonia Naranjito, Canindeyú. En el sitio destruyeron las instalaciones y quemaron una camioneta. Las pérdidas fueron de 500.000 dólares.
