El lunes 4 de enero, primer día hábil del mes, trae consigo una herramienta que podría molestar a muchos funcionarios públicos, el reloj biométrico, un dispositivo que registra electrónicamente la asistencia, a través de un escáner de huellas dactilares, eliminando así las planillas manuales.
Humberto Peralta, el ministro de la Función Pública, sostuvo que de acuerdo a un monitoreo, la mayoría de las instituciones públicas ya cuentan con reloj biométrico, sistema permitirá un mayor control y por sobre todo continuar con el proceso de trasparencia y modernización en la administración pública.
Desde este lunes, Peralta dijo que ya no se reconocerán planillas impresas simplemente firmadas de manera manual, sino de reportes de relojes biométricos, según publica la Agencia de Información Paraguaya IP.
