Los comerciantes y frentistas salieron a pararse frente a las máquinas de los obreros de la empresa Mota-Engil y de esa manera paralizaron las excavaciones. Los manifestantes alegan que el Ministerio de Obras Públicas aún no pagó a los frentistas por los daños que causarán las obras ni tampoco por los predios que serán expropiados.
Si bien la máquina retroexcavadora llegó a romper parte del asfalto en la ruta Mariscal Estigarribia, finalmente los obreros optaron por retirarse y llevarse las máquinas, informó la corresponsal Antonia Delvalle.
Como consecuencia de la reacción de los frentistas y las máquinas en pistas, hubo al menos 40 minutos de interrupción en el tránsito en el sentido Asunción-interior. También afectó en cierta manera al tránsito interior-capital.
En principio hubo mucho nerviosismo, más aún por la presencia de agentes policiales con escopetas. Los frentistas los abuchearon e indicaron que no eran ningunos delincuentes, en tanto que los policías manifestaron que era solo para "precautelar la seguridad".
