Ante el agravamiento de la situación que afecta a los pueblos de la ribera del Paraná, el presidente de la República, Federico Franco, dictó un decreto que declara en situación de emergencia por 90 días a los departamentos de Alto Paraná, Misiones y Ñeembucú, afectados por la riada del Paraná.
El doctor Augusto Paiva, secretario privado de la Presidencia, informó que el Ministerio de Hacienda, transferirá 10.000 millones de guaraníes de su presupuesto a la SEN, para el auxilio inmediato a los damnificados. Paiva resaltó que, en la fecha, otros 500 kits de víveres serán trasladados al Ñeembucú, para proseguir con la asistencia de las familias evacuadas.
Asimismo, se dispuso que el Ministerio de Salud refuerce el parque de medicamentos que dispone la Región Sanitaria del Ñeembucú. El decreto presidencial alienta la posibilidad de cooperación de organismos internacionales como la Cruz Roja, el Banco Mundial de Alimentos y la Oficina de Desastres de los EE.UU., organizaciones que muestran preocupación por la situación de los sureños y realizarán una evaluación de los daños para asistir a los damnificados.
En toda la zona ribereña se realizan grandes esfuerzos para tratar de salvar los animales que quedaron atrapados en islas y la zona del carrizal.
A pesar del auxilio con lanchas e improvisadas balsas, se puede hablar de una gran mortandad de animales y ya no existen terrenos disponibles para la subsistencia de aquellos que han sido rescatados de las aguas. Momentáneamente, los vacunos son instalados en tramos de caminos vecinales que no han sido inundados, esperando que en los días venideros descienda el nivel del río y puedan retornar a su hábitat cotidiano.
Los distritos más castigados por la riada del Paraná son: Cerrito, Villalbín, Mayor Martínez, General Díaz y Paso de Patria.
