Tras su participación en un acto en la escuela Prof. Manuel Riquelme, en el barrio San Vicente, donde se inauguraron mejoras, el intendente capitalino, Arnaldo Samaniego (ANR), fue abordado sobre la decisión de la Junta Municipal de Asunción (JMA), que ayer amplió el convenio de cooperación con el grupo de evangélicos liderado por el pastor Emilio Abreu.
El documento aprobado por los ediles amplía el acuerdo con el CFA, que de esta manera pasará a administrar tres comedores municipales: el de la Terminal de Ómnibus de Asunción, el del Mercado de Abasto y el de San Felipe, ubicado en Perú esquina Artigas. La determinación generó todo tipo de reacciones, principalmente de quienes señalaban que se abre paso a un posible “adoctrinamiento”. Al ser consultado sobre estas posturas, el jefe comunal señaló que acuerdos similares se habían firmado igualmente con la Iglesia Católica, sin que hubiese este nivel de críticas.
Recordó que la municipalidad recurrió frecuentemente a grupos católicos, con quienes estableció alianzas -a través de la Pastoral- para instalar mesas de trabajo en la zona de los Bañados. “No veo nada de malo en que todos puedan ayudar, sin distinción alguna”, indicó al referirse al reciente convenio con el CFA. Señaló además que la Comuna generalmente se apoya en organizaciones no gubernamentales para operar en la zona de los bañados, a través de los comedores populares.
Pese a defender el acuerdo, Samaniego reconoció que no cuenta con mayores detalles sobre el documento que favorece al Centro Familiar de Adoración. “No conozco los detalles, pero vamos a verificar y ver”, señaló al ser abordado con respecto a si ratificará la decisión de la Junta. El intendente insistió en que la postura de la institución es “toda la predisposición y puertas abiertas a quienes quieran ayudar a la calidad de vida de los chicos. Juntos podemos construir un ambiente mejor para estos chicos”, agregó.
