Los dos proyectos que fueron sancionados por el Congreso y que están a la espera de promulgación o veto del Poder Ejecutivo, prevén que odontólogos y bioquímicos que trabajan en el sistema de salud pública puedan jubilarse con 25 años de aporte y 65 años de edad. Esto debido a que actualmente se rigen por la Ley de la Función Pública, lo que les obliga a aportar durante 40 años para poder acceder a la jubilación con el cien por ciento de su sueldo.
El principal problema que encuentran es que los profesionales de estas áreas pasan a formar parte del plantel permanente recién a los 30 o 35 años en promedio, lo que significa que la jubilación llega recién a partir de los 70 años, dijo el odontólogo Gustavo Arce.
La bioquímica Carmen de Laterza explicó además que ambas profesiones -al igual que la enfermería y la medicina- implican un riesgo alto en cuanto a la posibilidad de contagiarse enfermedades que en algunos casos pueden ser mortales.
Insistieron en aclarar que esta ley solo afecta a los profesionales de la Función Pública y no así a los profesionales del sector privado. Dijeron que esta ley, de promulgarse, tendrá muy bajo impacto en el presupuesto, porque durante los próximos cinco años, solamente se jubilarán unas 300 personas.
