Más de seis décadas de amor y tolerancia

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FUERTE OLIMPO. Mario Abreu (82) y Lorenza Samaniego (81), de Fuerte Olimpo, son el fiel reflejo de la expresión que utiliza el sacerdote católico al bendecir un matrimonio: “hasta que la muerte los separe”. Hoy celebran 62 años de vida matrimonial.

Los relatos narradados por esta pareja reflejan un verdadero historial de mucho amor, comprensión y tolerancia; pilares que ambos consideran el sostén de estar juntos por más de medio siglo.

Se conocieron siendo muy jóvenes y ni siquiera el compromiso de cumplir con la patria de don Mario, lo que significó estar algunos años separados, pudo acabar con la historia de amor que el destino les tenía reservado. 

Don Mario cuenta que siendo joven tuvo que trasladarse a la capital del país para cumplir con el servicio militar obligatorio y al culminar con este compromiso pudo quedarse por Asunción ya que recibió ofertas de trabajo. Sin embargo, era mucho más grande la ilusión de volver junto al amor de su vida.

Ña Lorenza, por su parte, vivía con sus padres en una estancia, a pocos kilómetros de la población y siempre con la esperanza de volver a ver a su amado.

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Ya cuando se produce el reencuentro entre ambos nunca más se separaron y decidieron unir sus vidas en matrimonio un 20 de agosto de 1954. Don Mario tenía apenas 20 años de edad, ña Lorenza solo 19.

Desde el inicio llevaron una vida muy sacrificada para salir adelante, por muchos años se internaron hacia el centro del Chaco, ya que don Mario trabajaba como peón de estancia.

Con un poco de ahorro pudieron comprar una pequeña propiedad dentro de la población de Fuerte Olimpo donde levantaron una modesta vivienda de karanday. El objetivo era vivir dentro de la comunidad atendiendo que algunas de sus hijas ya estaban en edad de acudir a la escuela.

Buscando permanecer a lado de su familia, don Mario se dedicó a la aguatería, y con la ayuda de un pequeño carrito tirado por caballo comenzó a acarrear en un tambor agua desde la orilla del río para comercializarla en los hogares de la población. Esta actividad fue el sustento familiar por varios años.

Más adelante consiguen instalar un pequeño almacén, que con el tiempo logró crecer. Este negocio es hoy uno de los pioneros de la localidad.

Esta hermosa pareja tiene cinco hijas (Delma, Nidia, Zulma, Gricelda y Gloria), 17 nietos, 13 bisnietos y 1 tataranieta.  Don Mario tiene actualmente 82 años y ña Lorenza 81.

Ambos coincidieron  en que uno de los secretos para permanecer tantos años juntos es la tolerancia que debe reinar entre las parejas.

Por ejemplo, dice ña Lorenza, en numerosas oportunidades Mario solía llegar a casa mal humorado y recriminando a todo el mundo, “jamás le hice frente, no porque le tenía miedo, sino solo esperaba el momento oportuno de hacerle entender lo equivocado que estaba”.

Por su parte, don Mario reconoce este gesto de su mujer, alegando que es la mejor manera de comprender las equivocaciones humanas, “de nada valen las discusiones estériles o enfrentamientos entre las parejas”, sostiene.

El obispo del Chaco, monseñor Gabriel Escobar, se encargó de renovar el compromiso matrimonial de don Mario y ña Lorenza durante la celebración religiosa realizada en la catedral de María Auxiliadora en esta comunidad.