Por ser un Año Jubilar todos los fieles podremos obtener indulgencia en cualquier lugar del mundo, incluso en las cárceles. Para ello debemos cumplir con las condiciones habituales: confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Santo Padre.
Con respecto a esto nos dice el Santo Padre: (los fieles) «están llamados a realizar una breve peregrinación hacia la Puerta Santa, abierta en cada Catedral o en las iglesias establecidas por el obispo diocesano y en las cuatro basílicas papales en Roma, un profundo de auténtica conversión. Igualmente dispongo que se pueda ganar la indulgencia en los santuarios donde se abra la Puerta de la Misericordia y en las iglesias que tradicionalmente se identifican como Jubilares» (Carta para el Año de la Misericordia).
