“Remanso te queremos sin industrias”, “No a la cementera”, “No a la industria del cáncer”, rezaban los carteles que llevaban los más de 150 manifestantes quienes se congregaron en la noche de este martes sobre la ruta Transchaco solicitando a las autoridades de la Comuna el cierre definitivo de la empresa cementera Unisal.
Los residentes de la comunidad denuncian que a pesar de que existen imputaciones y procesos abiertos contra la cementera y de que fue cerrada temporalmente, la Municipalidad le concedió la habilitación y desde hoy volvieron a operar.
Los manifestantes alegaron que el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) otorgó la habilitación ambiental a la empresa pese a existen informes sobre daños ambientales ocasionados por la misma.
Acusaron a la intendenta de la ciudad, Carolina Aranda, de haber dado la espalda a la comunidad permitiendo que la firma concretera vuelva a funcionar.
Según las declaraciones de los vecinos en los informes ambientales se constatan que la empresa cometió faltas referentes a la disposición de los desechos tóxicos y también sobre los altos niveles de salinidad del agua en la zona.
