Los paleros reciben el apoyo de camiones del MOPC y la Municipalidad de Pilar que acarrean la arena requerida para la carga de las miles de bolsas que son instaladas en el lugar. De la tarea también participa una lancha arenera que arroja toneladas de arena al dique para reponer el material erosionado.
Con estos trabajos de gran magnitud, se espera dar un respiro a los paleros voluntarios, para que tengan un descanso y todos los pilarenses festejen el inicio del nuevo año sin sobresaltos. No obstante, en todos los sectores de la defensa costera, los vecinos no abandonarán la tarea de vigilancia y están listos para acudir presurosamente ante alguna voz de alarma.
Hasta el último día del 2015, en toda la estructura del anillo de defensa no se han registrado filtraciones de consideración, que puedan presagiar el colapso del dique. Igualmente han sido construidos pequeños muros de bolsas de arena en los sectores no cubiertos por los terraplenes de lodo y arena, defendiendo a viviendas que en los últimos días empiezan a ser afectadas por la crecida de los ríos y las lluvias registradas en la zona.
Personal de la Prefectura Naval se encarga de la vigilancia para proteger la integridad física de los voluntarios que trabajan en el lugar.
