Ayer jueves el exsubcomisario Carlos Donato García, y los exoficiales Jorge Raúl Arzamendia, Eugenio Luis Álvarez Villalba, Juan Walberto Almada Cardozo y Mirtha Ayala Rivas fueron condenados por un secuestro exprés registrado en Capiatá en 2013. Los investigadores lograron obtener mensajes de texto que detallan la conversación entre dos de ellos.
Entre las evidencias obtenidas, figura una conversación mantenida entre el 8, 9, 10 y 11 de octubre del 2011, es en el propio momento del secuestro cuando empezaban a obtener el dinero de las víctimas y los días siguientes cuando el plagio había sido descubierto por los superiores.
El intercambio de mensajes muestra sobre todo la conexión cercana entre Arzamendia y el subcomisario García, a quien consultaba constantemente sobre el caso cuando ya fue descubierto. De hecho en el último texto el comisario le expresa que debe entregarlo a su superior y a los demás involucrados en plagio.
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Arzamendia, uno de los protagonistas de esta conversación, tramitó para que una camioneta sustraída a las víctimas sea transferida a un mecánico suyo que nada sabía del hecho, por lo que terminó confesando el origen del rodado e implicando al uniformado.
La señora Virginia Benítez (53) y su hija Laura Carolina Bogado Benítez (20) accedieron a las exigencias y recorrieron con los agentes varios lugares de San Lorenzo en busca del dinero para dejarlas libres. En un sitio consiguieron a préstamo G. 15 millones. De la Cooperativa San Lorenzo, Laura Bogado retiró G. 30 millones. Otra persona les prestó G. 7.000.000 y finalmente acudieron a la casa de las mujeres, donde consiguieron otros cuatro millones. Todo el dinero, en total G. 56 millones, entregaron a los policías, además de la camioneta transferida al mecánico.
