Productor indignado con manifestantes

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Wilfrido Morínigo, que produce y vende mandioca, huevos caseros, lechones y gallina en Presidente Franco, Alto Paraná, expresó su indignación contra los campesinos que están presionando en Asunción por lograr la condonación de sus deudas y subsidios.

El compatriota, que además fabrica muebles rústicos en sus “horas libres”, trabaja en tierra prestada y a pesar de sufrir discapacidad en una de sus piernas, a consecuencia de la poliomielitis, que le ha llevado a hacerse 17 cirugías.

Wilfrido, de 51 años, comentó a ABC Cardinal que sigue con esta discapacidad parcial, pero que su gran deseo siempre fue que sus cuatro hijos, tres de los cuales están terminando carreras universitarias, no pasen el sacrificio que él atravesó. “Trato, con la ayuda de una esposa guapa y cariñosa, de esforzarme al máximo y de la manera más honesta”, afirmó.

Dijo que está indignado con los campesinos que están exigiendo la condonación de sus deudas, considerando que él nunca pudo acceder a un préstamo del Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), porque le exige una gran cantidad de requisitos.

Añadió que una de las trabas para ser sujeto de créditos es que tenga tierra propia. “Me dicen que tengo que tener un documento que avale que soy propietario de un inmueble”, lamentó.

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No obstante, Wilfrido produce en una tierra que le prestan sin costo alguno mandioca, lechones, gallina, huevos caseros, y hace 11 años trabaja en alianza con una churrasquería que le compra todo el tubérculo ya descascarado y fresco, que transporta en un motocarro.

Preguntado acerca de qué les diría a las autoridades del Gobierno, contestó: “Que se dejen de joder con los cabecillas de los supuestos productores, que salgan a visitar las fincas, que envíen a sus técnicos, que tampoco lo hacen. Ayer hizo mucho frío y me quedé en casa y estuve observando las movilizaciones, y pude ver que algunos manifestantes ostentan los mejores celulares, los mejores abrigos, bufandas, que ni siquiera yo ni mis hijos tenemos”, afirmó.

Agregó que con su producción y sus ventas consigue un importante ingreso diario, que cubre todas sus necesidades y las de su familia, “pero para eso hay que sacrificarse y trabajar”.