Varios escenarios fueron analizados por la Cadep para poner en conocimiento público lo que puede ocurrir en caso de que el Mercosur decida aplicar algún tipo de sanciones al Paraguay. Actualmente nuestro país está suspendido del bloque basándose en el artículo 5 del Protocolo de Compromiso Democrático en el Mercosur (Ushuaia I).
El primer escenario es el de la suspensión de Paraguay, en que actualmente está, que le evita participar del bloque, por todo el segundo semestre del año o hasta la nueva asunción de un gobierno en el país.
Si Paraguay no participa en el Mercosur no puede tomar decisiones, pero tampoco deja de recibir las preferencias comerciales, pero esa falta de poder decisorio le expone a que los países puedan adoptar medidas adversas al comercio y a la economía paraguaya.
Los temas de interés para el Paraguay son la eliminación del doble cobro arancelario, ampliar las contribuciones al FOCEM y evitar el aumento en forma permanente del límite máximo del Arancel Externo Común del Mercosur de un 20% a 35%.
“En el primer tema el Paraguay debe defender la aplicación de las compensaciones al país y negociar el monto de estas compensaciones, en cada una de las tres etapas del proceso de formación del territorio aduanero único. En el segundo caso, el Paraguay debe defender el porcentaje actual de beneficios que recibe del FOCEM. En el tercer tema, una decisión del aumento permanente del AEC elevaría los costos de producción de los países pequeños en el Mercosur sin que el Paraguay pudiera extraer alguna compensación, en el caso de aprobarse la medida”, indican.
Que Paraguay no tenga voz también le reduce espacios de diálogo y negociación en conflictos comerciales entre países vecinos y la imposibilidad de pedir apoyo a terceros países de la región, frente al proteccionismo de otro.
A la suspensión de la posibilidad de tomar decisiones, se puede sumar la posibilidad de suspender los desembolsos de dinero del Focem para proyectos que se encuentran en ejecución en el país. Esta situación crearía ya un escenario más perjudicial puesto que paraguay es el principal beneficiario por ser una nación con mayores asimetrías en su desarrollo económico y social en comparación al resto.
“Actualmente el monto acumulado y asignado al Paraguay por FOCEM para proyectos aprobados y en ejecución es de US$ 608 millones, de los cuales US$ 440 millones se deben utilizar para infraestructura física (ocho rutas) y energética (línea de transmisión de Itaipú de 500 Kv). El monto de proyectos aprobados para infraestructura en el FOCEM es equivalente al 32% de los gastos de capital asignados en el Presupuesto General de la Nación 2012”, especifican.
También existe la posibilidad de que ya no se aprueben nuevos proyectos del Paraguay que necesiten del Focem. Hasta el 2013 el país debe presentar proyectos por valor de US$ 136 millones, de los cuales US$ 41 millones para infraestructura ya fueron considerados.
O en tercer lugar, nuestro país, en un intento por cambiar la posicion de Argentina, desista al pedido de duplicar las contribuciones al Focem de acuerdo a la proporción de cada país. Este plan permitiría que Paraguay reciba US$ 96 millones anuales, pero al desistir se mantendrá en US$ 48 millones.
Sería la sanción más drástica que podría tomar el bloque dejando al país sin su condición de socio de una zona de libre comercio y por ende sin la exoneración de pagos de aranceles.
Entonces, los productos exportados por Paraguay al Mercosur y sus socios deberán pagar un arancel de 8%, lo que afectará al 35% del total de las exportaciones, y que quedarían sin competitividad. El 20% va a los países miembros del Mercosur y el 15% a los estados asociados.
Como la mayoría de las exportaciones son procesados o manufacturados, afectará al empleo en el país, ya que es una fuente importante de trabajo.
Tampoco el país podrá importar bienes de capital e insumos, por lo que la producción se verá afectada también.
La mediterraneidad de la nación es una gran vulnerabilidad atendiendo que los productos de exportación utilizan la Hidrovía Paraguay-Paraná y es probable que el territorio argentino genere molestias en el tránsito fluvial como ya ocurrió.
Brasil podría sumarse a las sanciones unilaterales dejando de importar desde el Paraguay productos extranjeros, especialmente los asiáticos.
Pese a todas las sanciones posibles, la Cadep no cree que la intención de los países del Mercosur sea de asfixiar la economía de Paraguay. Sin embargo, reconoce que hasta que Argentina no revea su decisión de suspender al país del bloque, los demás no podrán levantar la suspensión, porque las decisiones se deben tomar por consenso.
Como Brasil y Uruguay ya dijeron que no apoyarán sanciones más duras al Paraguay, Argentina se verá a obligada a no exigir sanciones mayores, por lo que los escenarios dos y tres serían menos factibles.
Tampoco creen que haya consenso en la decisión de suspender el Focem, así como la eventual expulsión del bloque.
