Tras un trabajo de inteligencia, los agentes ubicaron la propiedad en la que hallaron, además de las 15 hectáreas de marihuana en plena etapa de cosecha, siete campamentos precarios equipados con utensilios de cocina y abundantes víveres, por lo que se supone que en el lugar trabajaban más de cinco hombres.
Los agentes antidrogas, que estaban acompañados por el fiscal antinarcóticos Armando Cantero, procedieron al corte de la marihuana.
Por orden del fiscal interviniente se procedió a la incineración de los siete campamentos y de toda la marihuana destruida. El procedimiento comenzó a tempranas horas de este miércoles y culminó a las 17:00.
Con este operativo, los agentes antidrogas sacaron de circulación toneladas de la hierba narcótica y propinaron un duro golpe económico a los traficantes.
