La doctora Rosana Fonseca, del Hospital Materno Infantil del barrio San Pablo, se refirió a los cuidados en torno a los quintillizos nacidos en horas de la mañana de ayer, quienes “se están portando bien”, según mencionó en conferencia de prensa al referirse a su estado de salud.
Indicó que los bebés tuvieron apenas 30 semanas de gestación, cuando un embarazo a término lleva 40 semanas. Pese a ello, el parto “fue un éxito” y “se puede decir que tienen un peso adecuado para la condición que tienen, porque son prematuros”, explicó. Los pequeños permanecen en terapia, en incubadoras, bajo permanente vigilancia, atendiendo a la posibilidad de que se presenten complicaciones.
“Nosotros estamos esperando y estamos atentos, porque la prematurez puede llevar a complicaciones”, manifestó. Sobre los riesgos a los que los profesionales están atentos, mencionó la posibilidad de hemorragias, problemas cerebrales, dificultades respiratorias e infecciones de diversa naturaleza. Indicó que aunque los cinco bebés nacieron “vigorosos”, prácticamente todos tuvieron alguna complicación respiratoria y dos continúan con asistencia mecánica.
“Esperamos que -si esto sigue (la evolución favorable)- entre hoy y mañana se les pueda también retirar la asistencia respiratoria”, mencionó. “Siempre existe ese riesgo, por eso controlamos, optimizamos y cuidamos todos los detalles; pero siempre el riesgo existe”, insistió. Con respecto al tiempo en que permanecerán internados, la especialista recordó que se habla de entre un mes y un mes y medio.
“En incubadoras debemos tenerlos hasta que alcancen el peso de 1.800 gramos”, refirió. Actualmente, las criaturas tienen entre 1.200 y 1.400 gramos. Mencionó además que los quintillizos se alimentan a través de una sonda que lleva al estómago. “Todo niño con peso menor de 1.500 gramos recibe además alimentación por vena, de manera a garantizar el aporte de proteínas, ácidos grasos e hidratos de carbono, que son esenciales para mantenerles”, agregó.
Sobre la leche materna, explicó que en caso de que se torne insuficiente -considerando la cantidad de bebés- se recurrirá al banco de leche materna del hospital. Los pequeños -hijos de Antonia Montenegro (31) y Miguel Obregón (35)- son: Xiomara, quien nació con 1.200 gramos; Hugo, con 1.400 gramos; Araceli, con 1.300; Abigaíl, con 1.250, e Íker, con 1.350.
Los padres pidieron apoyo de la ciudadanía para hacer frente a los gastos. Las personas solidarias pueden comunicarse con la familia al teléfono (0975) 671-203.
