Trece años atrás, un camionero cumpliendo con una promesa a la Virgen de Caacupé decidió colaborar con la pequeña comunidad de paraguayos residentes en Iquique, obsequiándoles una imagen. Hizo una travesía de 2.500 kilómetros por carretera, atravesando la Cordillera a más de 4.700 metros de altura, que es el mismo tramo que los camioneros que van desde Iquique realizan día a día con sol, con nieve o con lluvia para llegar a nuestro país.
La imagen permanece desde entonces en la capilla Virgen de los Dolores, en la misma ciudad. Fue en ese templo religioso que los compatriotas Virgilio Ojeda (30) y Carlos David Alarcón (24) fueron velados y este martes fue ofrecido un oficio religioso a las 11:00 hora local, informaron a ABC Color fuentes de la zona.
Los paraguayos murieron en un accidente ocurrido en la madrugada del 29 de enero en el kilómetro 35 de la Ruta 5 Norte que une las ciudades de Calama e Iquique, en Chile. Tras la celebración religiosa, se inició el lento retorno de los cuerpos a su tierra natal, para recibir cristiana sepultura por parte de sus familiares.
