Según Causarano, las ruinas “no están como para caerse mañana” pero es necesario tomar medidas, reconoció. Primeramente, se hará un muro de madera como medida de contingencia para mitigar el efecto de la inundacón y las lluvias.
En contacto con la 780 AM, dijo que la solución definitiva es que se construya un muro de hormigón y una franja costera.
El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) ofreció también enviar una máquina para tratar de paliar algunos daños al menos de manera temporal, resaltó.
No obstante, reconoció que actualmente no hay condiciones en la cartera estatal “para encarar el problema de forma inmediata”.
Estimó que la inversión inicial para recuperar las zonas dañadas por las inundaciones en Ñeembucú será de más de G. 20.000 millones.
Humaitá, donde se encuentran las ruinas, es una de las localidades del mencionado departamento que sufren por las lluvias.
Desde hace semanas, familias están aisladas por las inundaciones, a lo que se sumó el peligro de derrumbe del lugar histórico.
Por otro lado, Causarano anunció que están en proceso de contratar entre 80 y 100 personas en el MOPC, para hacer frente a las urgencias que surgieron tras las inundaciones.
Estas contrataciones serán sin concurso y de manera temporal, precisó Causarano. Aseguró que ya se cuenta con el permiso de la Secretaría de la Función Pública (SFP) para reforzar los grupos de emergencia.
Así también comentó que se cuenta con la autorización de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) para la compra de repuestos de las maquinarias por la vía de la excepción.
