En 1846, cuando se hallaba en Paraguay, el arqueólogo inglés William John Thoms acuñó el término “folklore”, un término compuesto de las palabras “folk” ('pueblo' en inglés) y “lore” (ciencia o conocimientos), para referirse a la herencia cultural que identifica a un pueblo y que es transmitida de generación a generación e incluye conocimientos espirituales y materiales.
En la década de 1960, la Unesco designó el 22 de agosto como el Día del Folclore de forma oficial, en reconocimiento a la labor de Thoms. En Paraguay, pues, la fecha se emplea para celebrar las expresiones tradicionales de la cultura paraguaya, desde lo artístico como la danza y la música hasta lo diario y mundano como la preparación de comidas típicas o brebajes tradicionales propios del país como el tereré.
En varios colegios, la fecha sirve como ocasión para dejar de lado, siquiera momentáneamente, la rutina estudiantil y experimentar estas expresiones artísticas o culinarias del folclore paraguayo.