Cada vez más, los legisladores priorizan la actividad política antes que cumplir con su mínima obligación de sesionar una vez a la semana. El presidente del Congreso, Fernando Lugo, levantó la sesión ordinaria debido a que no se completó el mínimo de 23 presentes requerido para el inicio de la sesión.
En la agenda figuraba el proyecto oficialista de reprogramación presupuestaria para aumentar la cantidad de campesinos beneficiados con la refinanciación de sus deudas, proyecto alternativo propuesto por el Gobierno en reemplazo del proyecto de ley de subsidio que solicitaba el grupo de los campesinos que se manifestó por más de un mes en la capital.
Lugo se justificó diciendo que es difícil aplicar la sanción establecida por reglamento interno que prevé descuentos al salario de los legisladores que se ausenten reiteradamente a las sesiones. Ahora se analiza si se convoca a un sesión extraordinaria para tratar los mismos temas dejados como pendientes en la ordinaria.
