La niña presumiblemente murió a causa de una brutal golpiza propinada por su propia madre, Bárbara Tamara Silva González, que ya está imputada por lesión grave, violación del deber de cuidado y homicidio doloso, con agravantes de maltrato por el parentesco.
Fiorella se encontraba desde el jueves con muerte cerebral a raíz de varios golpes en el cuerpo y ayer se confirmó su fallecimiento.
Los familiares de la pequeña, en medio de un profundo dolor e impotencia, le dieron el último adiós. Pidieron además un castigo ejemplar para la madre, quien -según indicaron- golpeaba sistemáticamente a Fiorella.
El fiscal César González se encargará de indagar ahora al entorno de la mujer, porque aparentemente se sabía sobre los maltratos.
