Si bien aún no se recibió un reporte actualizado de los daños que dejó la tormenta de la madrugada, el gobernador de Ñeembucú, Carlos Silva, indicó que aparentemente no hay pérdidas humanas pero que la cantidad de agua caída es muy abrumadora y empeora la crisis. “La lluvia fue importante, pero la situación no fue caótica. Las motobombas en Pilar están funcionando”, detalló.
El gobernador lamentó la situación por la que están pasando: la cantidad de animales perdidos y ahogados y las cuantiosas pérdidas económicas en los hogares ñeembuqueños. “La primera donación de la Secretaría Nacional de Emergencia no había alcanzado a todos, pero estamos esperanzados con los 400.000 kilos de víveres que se prometió”, expresó en contacto con ABC Cardinal.
En otro momento, relató las vicisitudes que viven en su día a día los pobladores, atravesando kilómetros de agua y barro para llegar a la escuela o buscar comida.
En Ñeembucú, ya son 30.000 habitantes los afectados por las inundaciones. Actualmente, en el sur del país, varios distritos se encuentran aislados por el agua. La mortandad de animales ha aumentado y muchas personas han perdido sus medios de trabajo.
A petición del Gobierno paraguayo, Argentina enviará dos helicópteros para asistir a los afectados por las inundaciones en Ñeembucú. Las aeronaves empiezan a operar hoy mismo, mientras la ayuda de la SEN, que debía llegar el martes, será entregada recién mañana.
