En Pilar, el fuerte viento derribó la muralla del estadio Emilio Sisul del club Capitán Bado e hizo volar techos de chapa en el barrio Puerto Nuevo, entre otros daños. Igualmente, en horas de la siesta se produjo caída de granizos de tamaño pequeño en varios distritos del departamento.
Por otra parte, las precipitaciones aliviaron la sequía que ya se hacía sentir en el sur del país, y que fue precedida por los meses de inundación causadas por grandes lluvias y el desborde de los esteros de la zona. Tras esos meses de emergencia, se pasó al otro extremo.
Mientras en el mes de junio el registro de lluvias fue de solo 66 milímetros, en el mes de julio las precipitaciones casi desaparecieron, cayendo apenas 3,5 durante el mes. La inestabilidad climática continúa en la zona, registrándose llovizna con descenso de la temperatura.
