La firma Mota Engil se había presentado como única oferente a la licitación con una oferta de unos 1.000 millones de dólares, dentro de la modalidad “llave en mano”, bajo la cual las empresas interesadas en ejecutar los trabajos deben incluir en sus propuestas la fuente de financiación para su posterior repago por parte del Estado.
La pasada semana, el Ministerio que encabeza Jiménez Gaona, canceló la licitación a petición del Ministerio de Hacienda, que alegó que el costo de financiación era más alto que el de otras alternativas disponibles por el Estado, y que además provocaría un déficit fiscal por encima del establecido por la ley de responsabilidad fiscal.
Esos argumentos fueron reiterados por Jiménez Gaona en una rueda de prensa en la que estuvo acompañado por el ministro de Hacienda, Santiago Peña, después de que ambos se entrevistaran con el presidente del Ejecutivo, Horacio Cartes.
“Es una obra que sigue siendo prioridad para este Gobierno porque necesitamos imperiosamente un nivel de desarrollo en infraestructura que nos saque del atraso”, dijo Jiménez Gaona.
Añadió que su Ministerio consideró un costó razonable la oferta presentada para la mejora de esa ruta, y subrayó que la decisión del Ministerio de Hacienda no invalida la fórmula de “llave en mano”.
“Seguimos creyendo en esta herramienta porque seguimos creyendo en la necesidad imperiosa de que el Paraguay desarrolle un nivel de inversión de infraestructura que nos ponga en la senda del desarrollo, que nos quite del atraso y la pobreza en que estamos inmersos”, declaró el ministro.
Jiménez Gaona señaló además que la inversión privada es necesaria para modernizar las infraestructuras de Paraguay y calculó que para alcanzar esa mejora se requiere una inversión de 1.000 millones de dólares al año en ejecución de obras, y mantener esas inversiones durante una década.
