La titular del Ente Regulador de Servicios Sanitarios (Erssan), Cristina Muñóz, confirmó las cifras.
Dijo que a través de la Essap, las aguateras privadas, las juntas de saneamiento que son inversiones que hace el Estado y cuya administración está a cargo de las comunidades beneficiarias, así como las comisiones de agua, que son autogestiones que pueden ser con o sin apoyo municipal o de la gobernación correspondiente, se cubre el 63% de la demanda.
De este 63% no se puede asegurar que la totalidad sea agua potable. Algunas funcionan bien y otras no, dijo Muñóz. A modo de ejemplo, recordó que entre noviembre y diciembre del año pasado tomaron muestras del agua que proveen 700 prestadoras de servicio en todo el país, de las cuales solo el 18% era potable.
Dijo que ello no quiere decir que sea agua contaminada, sino agua que no está desinfectada, señaló en contacto con radio Cardinal.
La gente que no cuenta con agua de red de tuberías se abastece de manantiales, arroyos, tajamares, pozos u otros sistemas de autoprovisión.
Afirmó que el Estado está trabajando en este asunto y que es una prioridad. Agregó que existe desde este Gobierno una mesa interinstitucional presidida por el Ministerio de Obras Públicas. En este sentido, Muñóz indicó que en Paraguay no falta agua sino infraestructura.
En muy pocos lugares del país falta agua, dijo, y sostuvo que lo que principalmente escasea es la infraestructura para que las poblaciones tengan agua potable.
