El aumento del contrabando desde Argentina y Brasil está perjudicando aún más a los comercios formales, que pagan el salario legal a sus empleados, dijo Christian Cieplik, en entrevista con nuestro diario.
“El contrabando es desesperante y también la informalidad laboral, por eso el Gobierno debería impulsar una fuerte campaña de formalización y combate frontal a dichos problemas.
La propuesta es que se haga por medio de brigadas de varias instituciones”, señaló Cieplik. Dijo que con el reciente aumento del salario mínimo que regirá desde julio, entre los más perjudicados están los contratados informales que cobran menos que dicha cifra.
Por esta razón, las instituciones afectadas, entre ellas el Instituto de Previsión Social (IPS), deberían salir a realizar controles aleatorios, para forzar el cumplimiento de las normativas laborales en los comercios y empresas, propuso.
Asimismo, el MIC, Hacienda, Aduanas, deberían hacer lo suyo para contrarrestar la ilegalidad en el comercio. También dijo que el hacer llegar el Impuesto a la Renta Personal hasta el salario mínimo podría ayudar aún más al aumento de la formalización. “Si se obliga a todos los asalariados a pedir factura, para no pagar el IRP, la presión para la formalización de la economía será total”, opinó.