Los estudiantes de las Facultades de Química y Arquitectura fueron los primeros en paralizar sus actividades académicas para autoconvocarse frente al edificio del rectorado de la UNA, donde poco antes del mediodía del lunes, Día de la Juventud, se iniciaron la vigilia exigiendo la renuncia de Peralta.
Las sentatas y los mensajes, tanto escritos como orales, dirigidos a Froilán Peralta no estuvieron ausentes. De esta manera, los estudiantes portaban pancartas y carteles con escritos tales como: “Fuera, Froilán”, “Cárcel a Froilán” y “UNA, no te calles”. También los docentes se sumaron a la manifestación.
A través de las redes sociales solicitaron la presencia de los alumnos de la Facultad de Derecho filial Caacupé, para que también se unan a las manifestaciones frente al rectorado el martes. El cantante Ricardo Flecha también estuvo participando en la movilización de los universitarios, dando su apoyo y su solidaridad mediante el canto.
Con el paso de las horas, el número de estudiantes se amplió; más aún cuando se enteraron de que los miembros del Consejo Superior Universitario se reunirían el martes a las 08:00 para tratar el pedido de permiso que había solicitado el rector, mientras dure la investigación por hechos de corrupción en su contra.
Los estudiantes pasaron la noche frente a la sede del rectorado, haciendo presión para que los miembros del Consejo destituya a Froilán Peralta, meintras en redes sociales pedían que más alumnos de la UNA se plieguen a la medida de fuerza. A lo largo de la noche y madrugada del martes, cánticos y tereré acompañaron el reclamo de los universitarios, quienes se aferraban a su postura: Froilán debe renunciar.
El Consejo Superior Universitario inició la asamblea a fin de tratar la situación del rector Froilán Peralta, para quien piden el alejamiento del máximo cargo dentro de la UNA. Los 38 miembros del conglomerado debían definir el futuro del rector. Entretanto, miles de jóvenes abandonaron las aulas para hacer presión frente a la sede del rectorado.
El Consejo Superior Universitario resolvió, por unanimidad, solicitar la renuncia del rector Froilán Peralta y convocó a una asamblea el próximo martes 29 de setiembre para elegir a su sucesor. Mientras las votaciones se definían, los estudiantes decidieron sitiar el edificio del rectorado para que “nadie salga ni nadie entre” hasta tanto el Consejo destituya al rector. Esta acción de los alumnos se extendió por varias horas, dejando encerrados a funcionarios del rectotado, miembros del consejo e incluiso funcionarios de la Contraloría que realizaban en el lugar una auditoría.
La cadena humana de estudiantes se ha reforzado a tal punto de que nadie entra ni sale de la sede del rectorado de la Universidad Nacional de la Asunción, generándose incidentes con los miembros de la seguridad privada. Las escaramuzas se iniciaron cuando funcionarios de la universidad intentaron abandonar la dependencia y se encontraron con el grueso de los estudiantes bloqueando la salida. Los alumnos acusaron a los guardias de intentar dispersar a los manifestantes debido a que utilizaron extintores contra ellos, lo que desencadenó algunos forcejeos.
Por su parte, los guardias justificaron su accionar alegando que se vieron obligados a despejar el camino para el ingreso de paramédicos que fueron convocados para atender una emergencia debido a la descompensación de una funcionaria. Centenares de personas, incluyendo los miembros del Consejo estaban en el rectorado sin luz ni agua.
La Fiscalía emplazó a los estudiantes que sitian la sede del Rectorado de la Universidad Nacional a fin de que permitieran la salida de los miembros del Consejo Superior Universitario que desde hacía casi seis horas permanecían encerrados en el lugar. Para esa hora, los estudiantes permitieron que todos los funcionarios del Rectorado salgan del lugar, no así los miembros del Consejo. En todo ese lapso, bomberos voluntarios rocíaban agua sobre los manifestantes para aplacar el intenso calor.
Los alumnos de la Universidad Nacional decidieron dejar salir a los miembros del Consejo Superior Universitario; sin embargo, pusieron condiciones. Los manifestantes exigieron que los miembros del Consejo digan, uno por uno, sus nombres al salir del Rectorado y que firmaran que votarían por al renuncia de Froilán Peralta en la anunciada asamblea.
El decano de Arquitectura, Ricardo Meyer, hizo de nexo para negociar la salida de los miembros del Consejo. La decisión de negociar la salida de los consejeros estuvo supeditada a la presencia de los casos azules de la Policía.
El rector en ejercicio de la UNA, Andrés Amarilla, dijo que es imposible acceder a las dos condiciones establecidas por los universitarios para dejarlos salir del Rectorado, por ir en contra del estatuto. En ese sentido dijo que no pueden destituir a Peralta, pues eso sería prejuzgarlo. “Más de lo que ya hicimos es imposible, porque vamos a transgredir la institucionalidad”, aseveró.
Finalmente. y tras largas horas sin energía eléctrica ni agua, los miembros del consejo fueron liberados por los estudiantes que los mantuvieron dentro del Rectorado desde las 9:00, momento en que se rodeó por completo el recinto. Esto fue en las primeras horas de este miércoles.
Primeramente, salió el Dr. Esteban A. Ferro, decano de la Facultad de Ciencias Químicas, quien abordó su vehículo y se retiró del campus. Minutos después decidieron salir en grupo, encabezando Constantino Guefos, decano de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, quienes también se retiraron en sus automóviles particulares.
El segundo grupo salió más tarde bajo el ataque de críticas por parte de los alumnos. María Angélica González, decana de Filosofía, abordó un vehículo de la UNA en medio de llanto debido a las fuertes críticas que le llovieron a su salida; incluso le arrojaron agua. El último en abandonar el Rectorado fue el Ing. Isacio Vallejos Aquino, decano de Ingeniería, que abordó el bus de una de las facultades de la intitución.
Con la salida de todos los miembros del Consejo Superior y representantes se puso fin a más de 15 horas de tensa espera frente al Rectorado. Los estudiantes formaban cordones para ver a las autoridades universitarias abandonar el lugar.
A pesar de que las autoridades del Consejo Superior abandonaron, un nutrido grupo de estudiantes abandonó el campus de la Universidad Nacional de Asunción, en San Lorenzo, pero otro conjunto quedó en vigilia hasta horas de la mañana.
Algunos de los manifestantes colocaron hamacas entre los árboles del extenso predio para intentar descansar y recargar energías para continuar con la medida de fuerza a la espera de la renuncia del rector de la institución, Froilán Peralta. Otros extendieron frazadas en el suelo para acostarse sobre ellas para intentar dormir.
Los estudiantes siguen apostados frente al Rectorado y anuncian que no se retirarán del lugar hasta que el rector Peralta renucie o sea destituido por los hechos de corrupción en su contra. Además, llaman a una reunión en el lugar a las 08:00 de este miércoles para analizar los siguentes pasos a tomar durante la emdida de fuerza. De esta manera, desde hace dos días, los estudiantes siguen en vigilia.
