Tal como se anunció y pese a las dudas iniciales, el puente en la avenida Artigas quedó rehabilitado luego de que fuera clausurado el pasado 15 de julio debido a fisuras detectadas en la superficie. La reparación del cruce llevó prácticamente un mes, debido a que el agua había socavado la base misma de la estructura.
El acto inaugural se realizó en presencia del intendente de Asunción, Mario Ferreiro, quien resaltó el trabajo de los técnicos. “Esto está pensando para que dure muchos años y hay que ir pensando en el puente definitivo”, manifestó.
Ante el severo daño detectado, inicialmente se habló de construir de una vez un nuevo puente. Posteriormente, se optó por reparar la vieja pasarela, de manera a permitir el tránsito, mientras se proyecta la construcción de una nueva plataforma.
Según había garantizado días atrás el director de Obras de la Comuna, Samuel González Segnana, la reparación durará al menos 10 años. Aun así, el jefe comunal aseguró que el nuevo puente estará listo “en un año más o menos, haciéndolo bien, para que aguante 70 años”.
Ferreiro resaltó la importancia de este arreglo provisorio, que permite la libre circulación mientras se ejecutan las obras definitivas. “Es importante este puente; si no, había que pensar en un año de clausura de Artigas. El trabajo ahora se hará por abajo y ya se tomará el tiempo necesario para ese puente nuevo”, explicó.
Aunque se trata de una obra aún no definitiva, Ferreiro insistió en que la estructura está pensada para soportar toda la carga habitual, inclusive el paso de vehículos de gran porte. “Se hizo esto para que pasen camiones de gran tonelaje, como vemos”, refirió.
El intendente reiteró igualmente que se analizará el estado de otros puentes en la capital, considerando que prácticamente todos llevan décadas sin mantenimiento alguno. “Se está trabajando en más de 20 puentes; serían 25 arroyos, cauces hídricos importantes”, precisó.
Mencionó que está expectante de un informe técnico que debe presentar el director de Obras de la Comuna, Samuel González, sobre el estado de todas las pasarelas en la ciudad. Reafirmó que, en el caso de Artigas, la situación era más urgente, considerando que el agua prácticamente dejó flotando algunos pilares, por lo que inclusive se hablaba de peligro de derrumbe.
El problema sobre el puente que cruza el Mburicaó se detectó gracias a vecinos que alertaron el pasado 15 de julio sobre fisuras en el asfaltado. Inmediatamente, las autoridades municipales dispusieron la clausura de Artigas, entre Venezuela y Lombardo, lo que derivó en un gran caos vehicular.
Pese a que posteriormente se habían dispuesto desvíos para tratar de alivianar la congestión, la queja de los automovilistas era permanente, debido a la excesiva demora en la circulación, principalmente en horas pico.
