Debo hacer tantas cosas; ¡necesito un día de por lo menos 30 horas!

Este artículo tiene 8 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2421

Estudiar, trabajar, entrenar y pasar tiempo con tus seres queridos son tareas difíciles de hacer en un solo día. Ante la frustración de no poder realizar todo lo que querés, seguro en algún momento pediste horas extras a las 24 que ya disponés.

Te despertás a las 5:45, desayunás a toda bala para que el micro no te pase. Trabajás de 8 a 17 y al salir del laburo vas a la facu. El agotamiento acompaña cada paso que das, pero igual tratás de mantenerte en pie. Cuando por fin llegás a casa, lo único que deseás es ducharte, ya que así podrás descansar tranquilamente.

Al día siguiente, una amiga te propone ir al gym para acompañarla y entrenar. La idea te gusta, pues no vendría nada mal un poco de ejercicios a tu salud y a tu figura pero, ¿a qué hora convertirse en la persona fitness?

Tratás de acomodar tu horario como si fuese un juego de tetris, pero de la forma que sea no conseguís ajustar actividades nuevas en tu agenda. En ese momento, la ira gana tanto terreno que terminás diciendo: "Necesito más tiempo". Muchas veces, la frustración también se desata cuando escuchás que otros jóvenes no tienen nada para hacer en su día a día que terminan aburriéndose, mientras que vos, contrariamente, necesitás que tu día tenga por lo menos 30 horas

Al tener tu agenda programada por horas, la oportunidad de pasarse un poco con el horario debe ser nula, ya que si lo hacés, te vas a ver en figurillas y no podrás cumplir con una u otra actividad. Por lo tanto, ver que tardaste un poco al vestirte hace que debas correr para no llegar tarde a ningún lado.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

El desánimo no debería desencadenarse cuando notás que no podrás realizar una actividad. Tené en cuenta la frase: "El que mucho abarca, poco aprieta", pues si te enfrentás a varios quehaceres en el día a día, quizás no llegues al 100% de tu rendimiento.

Muchos jóvenes creen que dormir menos es una forma de sacarle más jugo al día; no obstante, las siete u ocho horas de descanso deberían ser sagradas, porque nuestro cuerpo necesita reposar. Aunque queramos hacer mil cosas para recrearnos o capacitarnos más, recordá que no somos robots que pueden funcionar las 24 horas.

Por lo tanto, por más que quieras practicar natación, bailar zumba, ejecutar el violín, aprender alemán, ser voluntario, estar con tu familia y farrear con tus amigos, aparte de trabajar e ir a la facu, fijate primero en tu agenda para no terminar diciendo: "Siento que es mucha arena para mi camioncito".

Por Rocío Ríos (18 años)