Inglaterra es conocida en todo el mundo por el cumplimiento a rajatabla de la asistencia al trabajo; en nuestro país, sancionan con multas en efectivo a los senadores raboneros. Al parecer, ahora la puntualidad inglesa se pondrá de moda en la Cámara Alta.
Groserías, insultos y amenazas fueron el aperitivo de una escandalosa sesión del Senado el jueves 25 de octubre. Las agresivas discusiones parecían sacadas de una escena del tercer curso de la media, cuando los alumnos se trozan por la plata de la colación y del viaje a Camboriú. Los gritos de Payo, una alterada Desirée Massi y la “elocuente verborragia” de Zulma Gómez constituyeron algunas de las grotescas ocurrencias de los parlamentarios.
Ese día, ante la masiva ausencia de su pares, el senador de Cruzada Nacional solicitó al presidente del Congreso, Silvio Ovelar, la aplicación de una multa a los que no acudan a las sesiones sin justificación. Finalmente, G. 7.800.000 fue el monto fijado como sanción a los ausentes, por lo que el pasado jueves, los parlamentarios asistieron con puntualidad a sus curules, teniendo en cuenta la tolerancia de 20 minutos.
Este hecho resultó bastante similar a las jocosas anécdotas de nuestra infancia cuando, después de que cometíamos una travesura, mamá nos amenazaba con la rama de guayaba en mano. “Que sea la última vez nde mita'i churi que hacés esto”. Bastaba esa reprimenda para pensar dos veces antes de realizar una payasada. Si bien Paraguayo Cubas anhela reemplazar el arasa retoño por el cinto, la multa de 8 palos es el resultado de su enérgica demanda. Por ello, queda científicamente comprobado que si al paraguayo le tocás el bolsillo, puede sacar a flote sus talentos.
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La nueva multa equivale a más del triple del sueldo mínimo de un ciudadano. Conste que existen razones por las cuales la impuntualidad se presenta en la jornada de un trabajador humilde como el bus chatarra descompuesto a mitad de camino, la enfermedad de un familiar, etc.
El jueves, el presidente del Congreso, Silvio Ovelar, festejó la sorpresiva puntualidad de los parlamentarios y aseguró que era necesario mejorar ese punto. “Nunca está de más poner orden y disciplina, porque esas escenas del anterior jueves fueron realmente bochornosas. El Senado tocó fondo; trataremos de llevar la sesión dentro de lo que establecen las reglas de juego”, destacó ante la prensa.
Dado que la hora paraguaya no marcará la hoja de ruta de la Cámara de Senadores, esperemos que nuestros políticos se esfuercen un poco más en cumplir a cabalidad sus funciones. Con la reciente multa, ellos aprenderán que “el tiempo es oro”, literalmente.
Por Víctor Martínez (19 años)
