Las líderes exitosas nacen en hogares en donde les dan confianza en sí mismas

Este artículo tiene 9 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2434

Estamos acostumbrados a que los hombres ocupen los cargos importantes en el Gobierno. ¿Es tan difícil tener una intendenta o presidenta? Pues no, si se enseña a las niñas que poseen la capacidad de lograr lo que se propongan, todo será posible.

Cada 11 de octubre se celebra el Día Internacional de la Niña; por eso, en algunas instituciones públicas de varios países, las chicas toman el mando por una jornada. El objetivo es que las nenas y adolescentes crezcan conociendo sus derechos y siendo conscientes de la igualdad de oportunidades.

En el caso de nuestro país, Juliana, de 13 años, fue intendenta de Asunción por un día. Según ella, su mayor preocupación es la situación de los bañadenses, quienes están expuestos a las inundaciones.

Muchos ciudadanos han afirmado que esta clase de actos no tiene sentido, pues en un día no se puede cambiar la realidad de ninguna sociedad. Si bien es acertada la opinión, no debemos olvidar el simbolismo de esta acción, que demuestra que los niños también poseen voz y no son simples espectadores de lo que sucede a su alrededor.

Estas actividades deben dar el impulso a los padres y a los maestros para que insistan en la educación de los más pequeños, de tal manera a demostrarles que ellos son la esperanza del país. Sería magnífico que los mayores pudieran inculcar valores como el respeto, la bondad y la honestidad, a fin de formar ciudadanos ejemplares y líderes que no se parezcan a nuestras autoridades actuales, quienes nadan en el río de la ambición y la corrupción.

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

Lo más importante, por sobre todo, es enseñar a las niñas que ellas tienen la capacidad de hacer lo que se propongan. Debemos acabar con las ideas machistas de que las mujeres solo están para cocinar, barrer y cuidar a sus hijos. Es necesario fortalecer la autoestima de las pequeñas, a fin de establezcan metas, que se animen a ser autoras del cambio y ocupen, en un futuro, cargos importantes, como presidenta del país, intendenta o jefa de una empresa.

Los padres nunca deben decir a sus hijas: “No vas a poder”, “sos una inútil” o “me decepcionás”. Frases como estas son hachas que cortarán las alas de la autoestima de una gran mujer en potencia. Por el contrario, el rol de la familia es brindar apoyo incondicional a las chicas, demostrándoles que si vale soñar, vale luchar. Asimismo, los profesores tienen que depositar confianza en las capacidades intelectuales de sus alumnas y ofrecerles la oportunidad de explotar todo el talento que poseen.

Ya no tiene que sorprendernos que una mujer sea capaz de llegar lejos en el arte, en el deporte o en la política, pues alcanzar el éxito no depende del género, sino de haber crecido en un ambiente donde te ayudaron a entender que podés lograr lo que te propongas, siempre y cuando confíes en tus capacidades. Si hay actitud y lucha, todo es posible.

Por Viviana Cáceres (18 años)