Odiar las matemáticas no ayudará a resolver problemas de tu vida en el futuro

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Cuando tenés que desarrollar un nuevo contenido de matemáticas, pensás “otro día sin usar la regla de tres simple o el trinomio cuadrado perfecto, ¿de qué va a servir esta nueva lección?”. Aunque no te agraden mucho, los números son útiles en tu vida.

Algunas de las materias más difíciles para la mayoría de los alumnos son aquellas que se relacionan con los números, como las matemáticas, la física y la química. Además de requerir atención y concentración en clase, demandan varias horas de práctica para los que andan más flojos en dichas asignaturas.

La cuestión es que todo en la vida está relacionado con las matemáticas y, aunque parezca algo incomprensible, las funciones trigonométricas y otras situaciones problemáticas se utilizan en el día a día. Desde el perímetro de tu pieza hasta el dinero que usás para tu almuerzo, todo representa una constante suma y resta de cosas; he aquí la importancia de estas asignaturas.

Hay alumnos a quienes les cuesta un poco más entenderse con los números, pero hacen el intento de, por lo menos, no odiarlos tanto. Así que pasan sus horas libres memorizando fórmulas o viendo videos en YouTube con las explicaciones de los casos matemáticos. Hay veces en que estos estudiantes comienzan a ver ángulos, raíces y fórmulas en todas partes, hasta en las letras de sus canciones favoritas.

En un camino muy distinto, se encuentran los chicos flojos y conformistas que se pasan el año tomando en joda las matemáticas y se tranquilizan con la idea de pasar raspando dicha asignatura. Es irónico que algunos de los “alumnos del fondo” comenten que quieren ser arquitectos o ingenieros, pues los pobres ilusos no tienen idea de cuán difícil será ingresar, ya que tales carreras se basan en hacer cálculos y el tiempo perdido en el colegio les jugará en contra al momento de cursar las materias.

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Aunque sientas que se te quema el cerebro resolviendo los problemas que dejó la profesora, las matemáticas no son tus enemigas, sino que pueden convertirse en tus mejores aliadas. También están los compañeros bochos que manejan de punta a punta los contenidos, sin necesidad de pasarse horas repasando. Muchas veces, estos alumnos se convierten en los segundos maestros de la clase, pues les toca dar nuevamente otra explicación a aquellos que no entendieron la primera vez y están deseosos de aprender.

La mayoría de las veces, uno no entiende muy bien para qué va a servir hallar la X en una ecuación, pero lo que realmente importa es ejercitar la mente y salir de tu zona de confort. Esforzarte por comprender los problemas y resolverlos te servirá de mucho a la hora de enfrentar las dificultades reales de la vida en el futuro.

Por Belén Cuevas (16 años)