¿Querés ser ministro? ¡Afiliate, pues, al Partido Colorado!

Este artículo tiene 9 años de antigüedad
/pf/resources/images/abc-placeholder.png?d=2449

Cartes va cumpliendo, al menos, una de sus promesas: la de coloradizar el país. Al destituir a un ministro por ser liberal y mantener en el cargo a otro por afiliarse a la ANR, el Presidente nos hace recordar épocas oscuras que creíamos superadas.

En medio de una semana caldeada por los intereses reeleccionistas de HC, el sábado se realizó la convención del Partido Colorado. Allí, se reunieron más de mil adherentes de la ANR, en su mayoría, simpatizantes del oficialismo cartista y luego se retiraron.

Fueron varios temas los que se tocaron; sin embargo, todo eso era para camuflar la verdadera intención de la asamblea: apoyar la reforma o enmienda de la Constitución Nacional para permitir un nuevo mandato de Horacio Cartes. Un circo muy bien montado en donde el payaso principal era el Presidente.

Luego de que los disidentes se retirasen entre escraches y botellazos, subió al escenario el mandatario Horacio Cartes a hacer uso de la palabra. Entre gritos de “¡reelección, reelección!”, el Presidente anunció la destitución del ministro Francisco de Vargas, no por los nulos resultados en la lucha contra el EPP o la inseguridad, sino únicamente por ser liberal.

En ese mismo momento, Cartes anunció que el otro liberal de su gabinete, Santiago Peña, ya había presentado su solicitud para afiliarse a la ANR de modo a poder continuar en su cargo. Ante estos hechos, ¿no te viene a la memoria la imagen de un colorado que gobernó el país por 35 años y que perseguía a disidentes y opositores?

Todos los beneficios, en un solo lugar Descubrí donde te conviene comprar hoy

La figura de Cartes es cada vez más comparable a la del extinto dictador Alfredo Stroessner. Desde su intención de “coloradizar el país” hasta sus ideales reeleccionistas, al parecer, HC está siguiendo los pasos del “Rubio”. De hecho, en más de una ocasión, el mandatario expresó abiertamente su admiración hacia el extinto sátrapa.

Al parecer, Horacio Cartes no piensa dos veces antes de decir o hacer algo. Someter a una humillación pública al que parecía ser su ministro más cercano solo demuestra que el Presidente no está ni nunca estuvo preparado para ocupar el cargo que ostenta.

Esta semana se volverá a tratar el tema “reelección” en la Cámara de Diputados. Por el bien del país, esperamos que ese proyecto sea rechazado, al menos por ahora. Si en tres años recibimos solo burlas y endeudamientos de parte de HC, no sabemos lo que nos espera si lo tenemos como Presidente por otros cinco años más.

Por Brian Cáceres Verón (17 años)