El clima es cambiante en todas partes del mundo, pero en nuestro país exagera un poquito; al salir de casa no sabés si ponerte algo liviano y cómodo, porque más tarde el frío te puede jugar una mala pasada. Mirás a través de la ventana y ves lo soleado que está el día, eso ya te pone de buen humor, pero mientras te vas preparando para salir, ocurre la magia y el cielo se nubla repentinamente.
En pleno verano, las chicas suelen organizarse para una tarde de piscina, música, unos tragos y diversión, pero justo el día que todas pueden reunirse el cielo parece estar cayendo.También los muchachos que tanto esperaron que llegue ese finde para el fútbol y el asado al aire libre con los perros, al final la lluvia arruina todos los planes que tenían. Generalmente, nuestro clima es caluroso, no importa en que estación nos encontremos, siempre habrá días de 30 grados para arriba, tal vez nos acostumbramos tanto a eso que el frío nos parece totalmente extraño. Aunque también tenemos momentos del año en los que el Polo Sur queda corto y lo peor es que todo viene de sorpresa.
Parece mentira, pero cuando en pleno invierno decidiste quedarte en casa a mirar series, acostado y con calefacción, la luz del sol parece brillar más que nunca y, a través del Instagram, te enterás de que todo el mundo fue a Encarnación, se organizaron asados, pileteadas, hay free pass en los boliches, etc. Todo sale a revés o, aún peor, pareciera que el clima te está haciendo una cámara oculta.
Algunos no tienen problemas y le plantan cara a la bipolaridad de nuestro país, van a los boliches o conciertos sin siquiera mirar el pronóstico, ni en eso confían más. Es importante tener en cuenta que los cambios climáticos suelen ser muy exagerados y bruscos; sólo hay minutos de diferencia entre el calor, el frío o la lluvia que arruinan lo que iba a ser un finde genial.
Igual no todo está tan mal con nuestro clima, a veces es tan bipolar que se vuelve simpático: el frío polar en verano y el calor infernal en invierno ya forman parte de nuestra folclórica realidad. Además, algo malo nos tenía que pasar para no sufrir los terremotos, maremotos, volcanes en erupción y demás desastres de los cuales sólo nos enteramos a través de internet.
Ya estamos acostumbrados, si vamos a otro país, de alguna forma extrañaremos todas las peculiaridades que tiene Paraguay, así que debemos disfrutar como podamos de esta incertidumbre diaria que tenemos con el clima.
Por Diego Benítez (18 años)
