El software analizó el timbre, el tono y otras características de los dos primeros movimientos de la “ Sinfonía en si menor, D. 759 ” , que compuso el músico austríaco en 1822.
A partir de esa información, el programa generó una melodía para los dos últimos movimientos de la pieza, que Schubert dejó incompleta.
Posteriormente, los ingenieros de Huawei colaboraron con el músico y productor Lucas Cantor para dar los retoques finales a la pieza y obtener una partitura “fiel” al estilo de la obra original.
“Mi función era sacar a la luz las ideas más interesantes de la inteligencia artificial y llenar sus vacíos para que el resultado final pudiera ser interpretado por una orquesta sinfónica” , indicó el músico en un comunicado de la marca.
“El resultado de esta colaboración con inteligencia artificial demuestra que la tecnología ofrece posibilidades increíbles y que puede tener un impacto significativo y positivo en la cultura moderna” , agregó.
El directivo de Huawei en Europa Walter Ji sostuvo, por su parte, que el objetivo de este trabajo era “ampliar los horizontes de lo que es humanamente posible y comprobar el impacto positivo que la tecnología puede tener en la cultura moderna” .
“Si nuestro teléfono inteligente es lo suficientemente inteligente como para hacer eso, ¿hasta dónde puede llegar?”, se preguntó el directivo.
