Educación sexual en Paraguay: lanzan revista con duras críticas al MEC

Un grupo de jóvenes discute sobre educación sexual integral, en el Foro organizado por Somos Pytyvõhára.Gentileza

El Foro de Juventudes sobre Educación Integral de la Sexualidad (EIS), divulga un “fanzine” sobre educación sexual con fuertes cuestionamientos al abordaje del MEC, con acusaciones de desinformación y sesgo en el enfoque estatal.

Jóvenes elaboraron un “fanzine” o revista ilustrativa en que exigen la no implementación de los materiales de Educación de la Afectividad y la Sexualidad en la Escuela (EASE), que promueve y distribuye hoy el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC), en las escuelas públicas.

El material está elaborado por el grupo Somos Pytyvõhára, que organizó el 20 de junio, en Asunción, el Foro de Juventudes sobre Educación Integral de la Sexualidad (EIS), cuyo objetivo fue visibilizar las experiencias, preocupaciones y propuestas de las nuevas generaciones en torno al acceso a información sobre sexualidad, educación y derechos en Paraguay.

Denuncian que el plan “EASE” del MEC, desinforma y pone en riesgo la vida de niñas y niños al fomentar la obediencia y el silencio en un país con 9 denuncias de abuso sexual al día. Según el Ministerio Público, los casos de este tipo van en aumento en Paraguay.

“Reproduce estereotipos de género, da información confusa y sin fundamentos científicos, condiciona los derechos de niñas y niños, entre otras problemáticas”, indicaron desde la organización.

Educación sexual: lo que exigen al MEC

Además de exigir la no implementación del plan EASE al MEC, Somos Pytyvõhára plantea una participación activa de las juventudes para la construcción de una política pública de EIS.

Indicaron que presentarán una nota dirigida al ministro de Educación, Luis Ramírez, para solicitar acciones concretas para fortalecer la implementación de políticas educativas que garanticen el acceso a información y educación de calidad.

Jóvenes debaten sobre la educación sexual que propone el Ministerio de Educación y Ciencias.

“El Foro reafirma la importancia de generar espacios donde adolescentes y jóvenes podamos ejercer nuestro derecho a la participación, dialogar con las autoridades y contribuir activamente a la construcción de políticas públicas que respondan a nuestras necesidades y realidades”, comentó Agustina Re, parte de la organización.

Los materiales de EASE tienen su origen y están elaborados con base al plan “12 Ciencias para la educación de la afectividad y la sexualidad”, de la autora ecuatoriana María Judith Turriaga y promovido por grupos autodenominados provida y profamilia. El líder de estos movimientos es el pastor evangélico Miguel Ortigoza, líder de Capitol Ministries en el país.

MEC y su educación sexual: las críticas de los jóvenes

Los jóvenes aseguran que los libros de educación sexual distribuidos en escuelas, no explican de forma precisa cuáles son sus objetivos educativos ni presentan un marco conceptual consistente que respalde los contenidos.

“A esto se suma que los temas no siguen una secuencia progresiva adecuada y el lenguaje utilizado muchas veces no se adapta al nivel de desarrollo de las niñas y los niños”, apuntan.

La revista Somos Pytyvõhára publica críticas al MEC sobre educación sexual infantil en su reciente edición.

Igualmente, explican que el material propone que niñas y niños usen la táctica Nocucu “Di No, Corre y Cuéntalo” ante un posible abuso sexual.

“Sin embargo, esta idea puede generar culpa en las víctimas, ya que las personas adultas abusadoras suelen usar manipulación, miedo y control, dificultando que puedan decir “no” o escapar", insisten.

Educación sexual: MEC nunca compartió contenido de materiales

El ministro de Educación, Luis Ramírez, prometió en numerosas ocasiones compartir los contenidos de los libros de EASE, que en principio comenzaron a distribuir en 50 instituciones educativas, pero que actualmente se reparte en todo el territorio, acompañando a libros del programa de lectura Ñe´êry.

No obstante, el MEC sigue ocultando el contenido de estos programas, ni siquiera en los sitios oficiales de la cartera estatal. Según Ramírez, el costo de estos ejemplares rondaría los US$ 4 millones.

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