Y el chofer se va como si nada. Es de una empresa chatarra, capaz de matar a cualquiera, darse a la fuga y no asumir las responsabilidades.
Ya saben qué tipo de buses internos tenemos en nuestra querida ciudad de Limpio.
Ojalá algún día cambie y tengamos algo decente y acorde al pueblo sufrido y luchador limpeño.
Paulo Zelaya
