El plantel “franjeado” llegó por sorpresa al hospital pediátrico “Niños de Acosta Ñu” donde los jugadores recorrieron las diferentes salas y fueron recibidos con los brazos abiertos por los chicos.
Más de uno se llevó un abrazo, con mucho cariño, y con el desafío propuesto por los pacientes olimpistas: ganar el próximo partido.
No es la primera vez que el nuevo director técnico del club, Fernando Jubero, visita el hospital; ya lo hizo cuando se desempeñaba en el mismo cargo en el club Guaraní.
Jubero resaltó que este encuentro es un regalo tanto para el equipo deportivo, así como para los pacientes y los trabajadores del centro asistencial. “La alegría que contagian los niños motiva a cualquier ser humano”, declaró.
