El empate deja a ambos equipos como escoltas de Brasil, que en el partido inaugural de la Copa en São Paulo goleó a Venezuela 3-0. El VAR fue la maldición de un equipo inca que tuvo más chances de gol que su rival a lo largo del partido, pero que sufrió la anulación de un gol de Christofer Gonzales en la primera mitad, e idéntico fallo ante anotación de Jefferson Farfán en el segundo tiempo.
En el arranque, el duelo se frenó por la acumulación de faltas cortando el ritmo a ambos equipos, pero en el complemento los dirigidos por Ricardo Gareca mostraron mayor vocación ofensiva ante una selección Vinotinto que en prefirió retroceder y contraatacar y terminó con diez hombres por expulsión de Luis Mago
