El cinco veces campeón de este torneo (el último Grand Slam del año) Federer se complicó la vida con su adversario de 19 años, número 70 del ránking mundial y una de las promesas del tenis estadounidense.
El suizo tuvo que sacar todo su repertorio para no caer en la primera ronda del US Open por primera vez en su carrera, desde el 2000, en que empezó a competir en Flushing Meadows, sede del Abierto estadounidense.
