Centro cultural abrió sus puertas

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La Casa del Bicentenario “Augusto Roa Bastos” abre oficialmente sus puertas al público, en el horario de atención, de lunes a viernes, de 9:00 a 17:00, en México entre Mariscal Estigarribia y 25 de Mayo, del microcentro asunceno.

El nuevo centro de la cultura, que fue el primer inmueble adquirido en el marco de los festejos del bicentenario, ofrece a la ciudadanía varios espacios, y desde la misma entrada se aprecia la Galería de Próceres, dedicada a los héroes de mayo.

En la primera sala, los visitantes pueden observar las distintas publicaciones editadas durante la gestión de la secretaría ejecutiva de la Comisión Nacional del Bicentenario, el pasado año.

En otro sitio de la casa se exhiben objetos y documentos de nuestro Premio Cervantes, don Augusto Roa Bastos. Se trata de un espacio museístico recreado por el arquitecto Carlos Colombino, mientras que en otro lugar se puede disfrutar de un centro de recursos informáticos y una biblioteca con énfasis en historia del Paraguay y literatura. Acá se encuentran todas las obras del escritor paraguayo y los materiales bibliográficos que formaban parte de la biblioteca del Centro Cultural de la República El Cabildo.

Otros espacios

Otro sitio que la ciudadanía tendrá a disposición es el auditorio, con sistema de proyección audiovisual, que podrá ser utilizado para conferencias, debates, presentaciones, entre otros.

Además, la “Casa Augusto Roa Bastos” cuenta con un amplio patio para la realización de eventos al aire libre, y una cantina.

La dirección del nuevo centro cultural está a cargo del escritor Osvaldo González Real, y la vicedirección, de Teresa Sienra. Para solicitar información, la línea baja es (021) 442302.

El trabajo de recuperación y puesta en valor de la Casa del Bicentenario estuvo a cargo de la Facultad de Arquitectura y Arte de la Universidad Nacional de Asunción, y la restauración de las pinturas, murales y cielorrasos en el interior de las salas fue coordinada por el artista plástico Carlo Spatuzza y realizada por un equipo de 13 restauradores del Museo de Bellas Artes, liderado por Petrona Villagra.