Acompañado por su papá Víctor Hugo Echeverría en la guitarra, Riolo Alvarenga en la batería, Nito Lezcano en la percusión y Alfredo Alvarenga en el bajo, Vicho dio rienda suelta a la enérgica danza de sus dedos sobre el teclado del acordeón. Interpretó polcas como su composición “Acordeón pu rory” y “Ángela Rosa”.
Varios invitados se sumaron a la celebración de Vicho, como el violinista Luis Álvarez y la flautista Patricia Álvarez, con los que interpretó “Nocturna”. El joven músico también agradeció a su maestro Martín González y a su papá dedicándoles el chorinho brasileño “Odeón”.
Asimismo, se sentó al piano para tocar “Gracias a la vida” y “Mujer paraguaya”, acompañado por la cantante Jazmín del Paraguay.
Vicho volvió a tomar su acordeón para tocar “Kilómetro 11” y “Paloma blanca” junto a Los Alonsitos. Su mamá, la cantante Zuny Ramos, fue otra de las invitadas, con quien interpretó “Por el caminito”.
Pese a su corta edad, Vicho demuestra que el escenario es lo suyo y lo encara con gran profesionalismo.
