Cantidad de oxígeno es la clave para vencer al jet lag

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Siempre que se viaja en avión a través de numerosas zonas horarias, el cuerpo humano está condenado a experimentar un fenómeno conocido como jet lag, que puede mantener despierto al sujeto que lo sufre durante varias noches tras el aterrizaje e interferir en las rutinas diarias.

Este efecto podría paliarse a partir de los descubrimientos realizados por un grupo de científicos israelíes, que aseguran que si se reducen los niveles de oxígeno en el avión, pueden evitarse estos síntomas y además permitiría a las compañías aéreas moderar la presión del aire en cabina.

Un estudio publicado recientemente en la revista Cell Metabolism determina que los cambios en los niveles de oxígeno del entorno pueden resetear los relojes circadianos (cambios físicos, mentales y conductuales que siguen un ciclo de 24 horas) de los ratones y muestra cómo cambiando la concentración de oxígeno en las células un 3%, dos veces al día, se resetean estos mecanismos relacionados con el reloj interno que hace posible para los organismos coordinar su comportamiento y biología con los cambios ambientales que se producen a lo largo del ciclo diario. La investigación ha sido conducida por un equipo del Instituto Weizman de Ciencia de Israel.

Al igual que como sucede con los humanos, los ratones son susceptibles de sufrir el jet lag tras un cambio repentino en las horas de luz de cada día.