En Barcelona se habilitó oficialmente el primer burdel donde las protagonistas no son mujeres, sino muñecas sexuales hiperrealistas de la firma Lumi Doll.
Katy (rubia de apariencia europea de unos 170 cm de altura), Leiza (de raza negra, con 168 cm), Lily (asiática, de 161 cm de altura) y Aki (inspirada en personajes de anime, de 165 cm) son las muñecas disponibles para los clientes. La empresa asegura que se trata de una “experiencia única”.
En su web la firma menciona que las muñecas son “totalmente realistas, tanto en el movimiento de sus articulaciones como en el tacto”. Se asegura que las mismas son “higiénicas y que son desinfectadas”.
