La justicia identificó al astuto estafador como Martín Fumarola, de 49 años, también de profesión traductor. Llegó a realizar 26 viajes a destinos de cinco continentes sin que saliera un peso de su bolsillo.
Lo curioso es que Fumarola usaba su nombre y número de documento de identidad. Solo los datos de las tarjetas eran sustraídos. A los investigadores aún les llama la atención que la empresa no lo hubiese detectado antes.
