El lector Carlos González expuso indignado que “además de la inconsciencia del conductor se suma la ignorancia de llevar a niños y exponerlos al peligro constante por la culpa de los padres y el famoso pretexto de ‘la promesa’”.
Por su parte, Zuni Gómez recordó que “ayer nada más nos lamentábamos por la muerte de una persona atropellada, esta vez por suerte se salvaron. Pero ahora ya no se puede salir más por la calle, estamos expuestos a todo tipo de peligro”.
Joana Báez lamentó que “esto sea un cuento de nunca acabar, solamente si se les quita el registro van a poder sacar de circulación a los conductores que acostumbran manejar alcoholizados, las supuestas multas no solucionan nada”. Gustavo Márquez comentó molesto que “el problema es la ausencia total del Estado. El alcoholismo, la ignorancia de las leyes, el exceso de velocidad y la irresponsabilidad, así habrá más víctimas que lamentar”.
