Una mujer de Kuwait, Asia Occidental, descubrió que su marido le estaba siendo infiel con su empleada doméstica, gracias a que su loro comenzó a decir algunas frases que le resultaron sospechosas.
El loro constantemente repetía expresiones románticas que el hombre aparentemente utilizaba al hablar con la empleada, cuando su esposa no estaba en la casa. La mujer, que ya venía sospechando desde hace algún tiempo, tomó esto como una prueba y presentó la denuncia a la Policía, pues en su país el adulterio es ilegal. El hombre estuvo a punto de ir preso, pero finalmente, el loro no fue admitido como testigo en el caso.
