Una estrella es dueña del Bosque
Con otro gol de su estrella, Roque Santa Cruz, en el Bosque, ante Capiatá, Olimpia suma otros tres puntos que le pone prácticamente el título en el bolsillo.
Todos los elogios, de que es un jugador o un equipo de “otro planeta”, tienen su explicación en la sencilla razón de que la irregularidad es un común denominador en las generales del fútbol paraguayo. Cuando un equipo sale de ese “molde”, es casi seguro que gane el campeonato.
El nivel lamentable, sin competitividad, con que se desenvuelve el fútbol paraguayo, hace que un club que trabaja medianamente bien obtenga réditos, como es el caso de Olimpia.
Solo Olimpia compite en estos torneos de la APF. El resto es un cúmulo de mediocridad, que a pesar del esfuerzo, cae por el peso de su inoperancia, como ocurrió esta vez con Capiatá.
De ahí que Roque Santa Cruz, convertido en un señor del área, no tuvo inconvenientes en resolver de cabeza, sin marca alguna, la jugada bien hilvanada con Alejandro Silva, siempre participativo, para el único tanto del partido. Después, el resultado cayó por su propio peso. Un equipo que lucha por permanecer en la categoría, ante un “tetracampeón”.
