Marcos Antonio Gamarra Arbiniagaldez (31) arrastra una negativa racha y no en cuanto a resultados, como se podría imaginar, sino en el aspecto económico. El año pasado reforzó al 12 de Octubre para la rueda decisiva de la División Intermedia, logró el título y el ascenso al círculo privilegiado con el club albiazul, pero desde octubre no cobró su sueldo y tampoco el premio por el objetivo alcanzado. “A duras penas nos dieron el 50 por ciento de la bolsa”, dijo el lateral-volante, quien espera con ansias el giro de Itauguá del porcentaje restante y un mes de salario.
Inició el 2020 con renovadas expectativas, retornando al “Águila”, en el que hasta ahora no cobró absolutamente nada, por lo que la consulta obligada a ser trasladada era ¿ekaru piko nderuguáire? en referencia a que si estaba gastando sus ahorros. La respuesta fue: “Ndacheruguáiri voi”; es decir, no tenía luego nada.
En el Cardinal Deportivo se inició ayer esta historia de reclamos después de un largo silencio de los protagonistas y promesas incumplidas por parte de las autoridades.
“Desde que llegué al club no percibí nada. Tenemos un grupo en donde ponen que todos estamos necesitados. Hay compañeros a los que se les adeuda salario desde diciembre y premios por la permanencia”, expresó a la 730 AM el “Perrito”, quien debido a esta penosa situación vive de las changas.
“Algo hay que hacer para llevar el pan de cada día a la familia. Me paso trabajando con los parientes, en albañilería y pintura. Hay que hacer cualquier cosa para el sustento”, manifestó el atleta, quien consignó que desde el lunes todo está parado y que ni por las tareas en las obras puede tener ganancias. Por eso se pone a disposición para lo que hubiere lugar.
Marcos es de Las Avellanas, Cañada Garay (Luque). Por día trabajado recibe entre 70.000 y 80.000 guaraníes por su carácter de ayudante albañil. Para llegar a “maestro” le falta quemar aún varias etapas. Los montos varían de acuerdo al “contrato”, si es libre o seco. En algunos casos necesitan llevar su vianda para que le sobre un poco más y, en otros, la alimentación, por más liviana que sea, está incluida. La “tarifa” en cuanto a la pinturería, su otro “palo”, es similar, aunque en este rubro las exigencias eventualmente son menores, porque a veces “laburan” bajo techo. Se soltó Gamarra para hablar del aspecto económico en “General” y también se animaron otros, como el argentino Pablo Gaitán, quien se encuentra en su país. “Lastimosamente estamos pasando por un momento difícil, con esta pandemia y más en el club que no cobramos hace unos meses. Es muy difícil seguir así”, significó. “Los muchachos le escriben al presidente (Jorge González) y dice que está buscando préstamos. En mi caso son cuatro meses los que me deben, más premios, es bastante dinero”, consignó el volante de 27 años, de la localidad de Capitán Bermúdez, Santa Fe. “Hay compañeros que hacen cualquier cosa para pagar el lugar donde viven, para la comida del día a día”, señaló con tristeza el deportista que no se imaginaba vivir esta situación en un balompié como el nuestro en la categoría “profesional”.
Diego Roberto Vera (30) es un histórico del club luqueño que también está pasando mal. Mencionó que la situación se repite y las fiestas de Navidad y Año Nuevo las pasaron sin dinero. En enero “tocaron” algo, pero era un ingreso que correspondía a octubre. El trabajador del fútbol confesó que su actualidad es desesperante, porque están pasando hambre y no tiene otra alternativa que vender sus camisetas de colección para comprar lo básico para mantener a sus dos hijos y demás miembros de su familia.
