En ese torneo, María Sharapova fue apeada en los cuartos de final por la estadounidense Serena Williams. Allí, la rusa fue requerida para un análisis. Su resultado: positivo. La sustancia: Meldonium.
Sharapova, alejada del circuito femenino de la WTA desde esa derrota, asumió su “terrible error” y dijo desconocer la prohibición de una sustancia que, según su relato, consume desde hace diez años para tratar una serie de problemas de salud, como gripes recurrentes o electrocardiogramas irregulares.
“Sé que tengo que afrontar las consecuencias”, manifestó la jugadora de Niagan, de 28 años, número siete en el ranking. El pasado 2 de marzo, como antes otros nueve deportistas, María Sharapova recibió una carta en la que se le comunicó su positivo.
De su lado, Serena Williams, número 1 del mundo, rescató “el valor” de Sharapova al admitir el consumo de la sustancia incluida en 2016 como prohibida.
“Creo que la mayoría de la gente estaba sorprendida y conmocionada por María, pero al mismo tiempo la mayoría de la gente estaba feliz de que ella fue muy honesta y mostró mucho valor para admitir que lo que había hecho y lo que había descuidado a la vista”, señaló Williams a los periodistas.
